Dulce Meylene se encuentra caminando por las calles de Praga y se encuentra con el semental Martin Gun. El caballero le propone a cambio de dinero, tener sexo en las calles de la ciudad europea. Y esta mujer dispuso que sí, que iban a tener una sesión de sexo “vagina” como bien suele nombrar la diosa Española.
La rubia se pone de rodillas y comienza a mamar la verga de su comensal. Esta diosa tetona y tatuada sube la temperatura y decide que ya es hora de pasar a algo de acción más fuerte, enseña su culo y ante el ofrecimiento de más dinero por parte de Martin, abre sus piernas y recibe gustosa el trozo de carne que ya pronto, se encuentra en el interior de su cuerpo.